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Cuando un despido disciplinario llega al Tribunal Superior de Justicia y la sentencia no convence, ¿se puede recurrir al Tribunal Supremo? La vía es el recurso de casación para la unificación de doctrina (RCUD), pero en materia de despido disciplinario su admisión es, en la práctica, muy excepcional. Conviene entender por qué, para no construir expectativas equivocadas y enfocar bien la estrategia procesal.
2. Hechos y Fundamentos
El RCUD (art. 219 LRJS) exige una contradicción entre la sentencia recurrida y otra firme (de un TSJ o del propio Supremo) en la que, ante hechos, fundamentos y pretensiones sustancialmente iguales, se haya llegado a fallos distintos (la «triple identidad»). El problema es estructural:
La valoración de supuestos casuísticos y circunstanciales no es materia propia del recurso de casación para la unificación de doctrina; en el despido disciplinario, al fundarse la decisión en una valoración individualizada de circunstancias variables y en un enjuiciamiento gradualista, resulta muy difícil que existan supuestos sustancialmente iguales (doctrina del Tribunal Supremo, SSTS 674/2018 y 18/2019).
La razón es que la calificación de una conducta como incumplimiento «grave y culpable» (art. 54 ET) exige un enjuiciamiento gradualista: valorar todas las circunstancias del hecho, de la conducta y persona del trabajador y del entorno empresarial. Como cada despido es, en ese sentido, «un mundo», es casi imposible encontrar una sentencia de contraste sustancialmente idéntica. Por eso el Supremo viene diciendo que los despidos disciplinarios no son, prácticamente, materia de casación unificadora; solo excepcionalmente se admite la contradicción en aspectos colaterales o periféricos (por ejemplo, si la conducta sancionada se produjo fuera del puesto y del horario, o cuando están implicados derechos fundamentales). A ello se añade, desde la LO 1/2025, el nuevo filtro del interés casacional objetivo, que estrecha aún más el acceso. Esta dificultad enlaza con los límites de la revisión de los hechos probados y con la irrevisabilidad de la valoración de la prueba.
3. Valoración Gutiérrez Arrudi
Para quien ha perdido en suplicación un despido disciplinario, el mensaje debe ser realista: salvo que el asunto presente un aspecto colateral con contradicción clara (un punto de Derecho generalizable) o esté en juego un derecho fundamental, el recurso de casación tiene muy pocas posibilidades de admitirse. Construir expectativas de un tercer pronunciamiento sobre la valoración de la conducta suele ser un error. Lo prudente es valorar con honestidad si existe ese ángulo casacional antes de recurrir.
De ahí la importancia de la instancia y de la suplicación: como el Supremo rara vez revisará la calificación, la batalla del despido disciplinario se gana o se pierde antes. Hay que cuidar al máximo la prueba en el juicio, articular bien la suplicación y, solo si aparece una cuestión jurídica generalizable o un derecho fundamental, plantear la casación con la nueva exigencia del interés casacional objetivo. Es un terreno donde el criterio técnico de un especialista resulta decisivo.
Línea jurisprudencial reciente
- Doctrina del Tribunal Supremo (SSTS 674/2018, de 27 de junio, y 18/2019, de 10 de enero, entre otras muchas): la calificación de conductas a efectos del art. 54 ET no es materia propia del RCUD, ante la dificultad de que se den situaciones sustancialmente iguales, por la valoración individualizada y gradualista de circunstancias variables.
- Excepciones: solo de forma muy excepcional se admite contradicción en aspectos colaterales o periféricos del despido (por ejemplo, conductas fuera del puesto y horario) o cuando están implicados derechos fundamentales; no en el núcleo de la calificación de la conducta.
- LO 1/2025, de 2 de enero (vigor 3 de abril de 2025): añade a la contradicción el requisito del interés casacional objetivo (art. 219.1 LRJS), lo que estrecha todavía más el acceso del despido disciplinario a la casación unificadora.
Preguntas frecuentes
Empresa
Hemos ganado en suplicación un despido disciplinario, ¿puede el trabajador llegar al Supremo?
Es muy poco probable. La calificación de la conducta en un despido disciplinario no es, como regla, materia de casación para la unificación de doctrina, porque depende de una valoración individualizada de circunstancias variables y es casi imposible hallar una sentencia de contraste sustancialmente idéntica (SSTS 674/2018 y 18/2019). Solo en casos excepcionales (un aspecto colateral generalizable o un derecho fundamental) el recurso podría admitirse, y ahora, además, debe acreditar interés casacional objetivo.
¿Conviene entonces despreocuparse del recurso de casación?
No del todo. Aunque la regla general os favorece, conviene revisar si el asunto tiene algún ángulo casacional real: un punto de Derecho generalizable, una cuestión de derechos fundamentales o un aspecto colateral con contradicción clara. Si lo hay, el trabajador podría intentar el recurso. Por eso es prudente que un abogado valore esa posibilidad y prepare, en su caso, la impugnación, en lugar de confiar sin más en la inadmisión.
Trabajador
Perdí mi despido disciplinario en el TSJ, ¿puedo recurrir al Tribunal Supremo?
En la mayoría de los casos, no con éxito. El Supremo viene diciendo que la valoración de la conducta en los despidos disciplinarios no es materia de casación unificadora, porque cada caso depende de circunstancias propias y es muy difícil encontrar una sentencia contradictoria sustancialmente igual. Solo cabe si tu asunto tiene un aspecto colateral generalizable o afecta a un derecho fundamental. Conviene una valoración técnica honesta antes de recurrir, para no asumir un coste inútil.
¿Cuándo sí tendría posibilidades un recurso de casación?
Cuando el debate no sea la mera valoración de tu conducta, sino una cuestión jurídica generalizable: por ejemplo, si se puede sancionar una conducta ocurrida fuera del puesto y del horario, o si está implicado un derecho fundamental (libertad sindical, no discriminación, intimidad). En esos casos excepcionales puede existir contradicción y, ahora, interés casacional objetivo. Un abogado especializado puede identificar si tu caso encaja en alguno de esos supuestos.
¿Ha perdido un despido disciplinario en suplicación y se plantea recurrir al Tribunal Supremo? En Gutiérrez Arrudi Abogados valoramos con realismo las posibilidades de casación y, en su caso, preparamos el recurso con rigor técnico. Despacho en Zaragoza, especialistas en Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social desde 1979.
Gutiérrez Arrudi Abogados — Despacho especializado en Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social desde 1979.

